Seguridad, equipo y planificación para cualquier tipo de vela
Salir a navegar —ya sea para entrenar, competir o simplemente disfrutar— no empieza cuando largamos amarras, sino mucho antes. Una revisión básica y consciente puede marcar la diferencia entre una buena jornada en el agua y una situación innecesariamente complicada.
Esta guía aplica tanto para:
- ⛵ vela ligera (Optimist, ILCA, Sunfish),
- 🌊 monocascos oceánicos (ORC, PHRF),
- ⚡ multicascos.
⚓ 1. Revisión del barco (lo básico, siempre)
Antes de zarpar, asegúrate de que el barco esté en condiciones:
- Jarcia firme y sin desgaste visible
- Velas en buen estado (costuras, grátil, baluma)
- Escotas libres, sin nudos ni roces
- Timón y orza/quilla operativos
- Achicadores o bombas funcionando
👉 Si algo “no se siente bien” en tierra, en el agua será peor.
🦺 2. Seguridad a bordo
Independiente del tamaño del barco o la duración de la salida:
- Chalecos salvavidas disponibles y en buen estado
- Línea de vida o arnés (en oceánica)
- Cuchillo accesible
- Silbato o medio de señalización
- Luces o reflectivos si hay posibilidad de baja visibilidad
👉 En multicascos y oceánica, la seguridad no es opcional.
🌬️ 3. Condiciones meteorológicas y entorno
Nunca salir sin una lectura mínima del entorno:
- Intensidad y dirección del viento esperada
- Roladas previstas durante el día
- Estado del mar (ola corta, mar cruzado, mar largo)
- Corrientes locales
- Horario de brisas térmicas o calma
Una mala decisión antes de zarpar suele pagarse durante toda la navegación.
🧠 4. Objetivo del día
Parece simple, pero muchos lo olvidan:
- ¿Entrenamiento técnico?
- ¿Regata?
- ¿Paseo o traslado?
El objetivo define:
- el trimado,
- la agresividad,
- el nivel de riesgo aceptable.
👉 No se navega igual para ganar que para aprender.
🧭 5. Tripulación y comunicación
Especialmente en embarcaciones con más de una persona:
- Roles claros
- Maniobras conversadas antes de salir
- Señales simples y entendidas por todos
- Revisión rápida de procedimientos básicos
Un equipo coordinado previene errores.
✅ En resumen
Una buena navegación empieza con:
- preparación,
- criterio,
- respeto por el mar.
No se trata de ser excesivamente conservador, sino de navegar con conciencia.



